Gran parte de los resultados que obtienes en tu vida dependen del estado de ánimo en el que te encuentras. Por eso, hay estados que te dan poder y aumentan tu vibración, como el amor o la confianza, y otros que te lo quitan y disminuyen tu vibración, como el miedo o la apatía. Así que podríamos decir que si cambias tu estado cambias tus resultados.

Cuando no estás en el estado adecuado puedes hacer cosas de las que luego te arrepientes (comer mal, discutir, tomar malas decisiones, etc.). Por eso las personas que saben estar en estado son más propensas a vivir bien

La clave entonces está en aprender a estar en estado y saber autoevaluar en cada momento en cual estás, ya que la buena noticia es que puedes cambiarlo

¿Cómo? Gracias a las herramientas que nos da la PNL (programación neurolingüística). Si todavía no la habías descubierto, se define como la ciencia del éxito, y es el conocimiento que tiene la humanidad que nos permite conseguir mejores resultados, ser más libres y convertirnos en quien queremos.

Según la PNL, para conseguir estar en estado primero tienes que ser consciente de qué lo ha generado:

  • Representaciones internas: lo que ves y cómo lo interpretas. Dependerá de las vivencias que has tenido y como lo filtras según la educación que has recibido. Para tener mejores representaciones internas que te permitan tener el estado que quieres, te proponemos estas herramientas:
    • Hacer dieta hipo informativa de noticias y medios de comunicación: lo que entra en tu cerebro inconscientemente genera realidades.
    • Seleccionar y liderar conversaciones: elegir bien a quién dedicas tu tiempo y tu energía.
    • Ser consciente de lo que piensas: situarte desde fuera y cuestionarte si lo que estás pensando viene de ti o son creencias externas autoimpuestas que te limitan.
  • Fisiología: engloba todo lo relativo a tu físico. Tu postura corporal, la respiración, la tensión muscular. Para cambiar tu estado, deberás hacer cosas que generen el estado que quieres tener. Algunos trucos que puedes poner en práctica:
    • Bailar, ponerte buena música.
    • Abrazar después de una discusión.
    • Dormir bien.
    • Ser consciente de tu cuerpo (cómo caminas, cómo te sientas, etc.).
    • Inspirarte: a través de películas, libros, formaciones, etc.

Esperamos que lo pongas en práctica y consigas mejores resultados que los que obtienes ahora.

Si te ha sabido a poco, no te pierdas esta conferencia donde Sergio Fernandez comparte dos herramientas más: 

Te esperamos en el próximo post. 

¡Gracias por leerlo y compartirlo!

El Equipo de Instituto Pensamiento Positivo.

PD1: Si quieres profundizar mucho más, encontrarás una asignatura de PNL en nuestro Máster de Desarrollo Personal. Encuentra más información aquí.

PD2: Y si esta entrada te ha resultado interesante, te recomendamos visitar estas otras:

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‘Cómo superar el estrés postvacacional’

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